jueves, septiembre 22, 2016

Valeria Correa Fiz - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribir es mi modo de pensar y de entender mis obsesiones. Sé que algo me duele o preocupa verdaderamente cuando lo escribo; en este sentido, me siento muy identificada con la frase de Marguerite Duras: escribir es aullar sin ruido.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Lamentablemente no tengo una rutina; tampoco ninguna manía o superstición. Escribo cuando puedo en la computadora. Apunto ideas en el móvil y también en los márgenes de los libros: no sé leer sin un lápiz, siento que no estoy leyendo bien. Pero sucede que la mayoría de las veces no tengo en cuenta esas anotaciones dispersas.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Como dice el famoso proverbio latino: Hombre soy; nada humano me es ajeno. Pero, bajando un poco más a lo concreto, mi primer libro ha sido estructurado a partir de una pregunta que me hago desde que comencé a estudiar en la Facultad de Derecho: ¿la “mala conducta” –la ética o socialmente reprochable y también aquella que nos parece inhumana– es un recurso a la naturaleza, es un desvío, el resultado de una zoología errada, o es simplemente una ruptura del código ético-normativo (que varía de época en época y es diferente según los lugares geográficos) con el que nos regulamos a nosotros mismos? La otra pregunta que me obsesiona tiene que ver con saber qué es verdaderamente lo que nos hace diferentes como especie, en qué consiste la condición humana.

4.- ¿Algún principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Mi lema es: corrige, corrige, corrige. Estoy de acuerdo con Borges cuando decía que el concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Lo más importante para mí es dar con el tono y con el ritmo de la historia. Antes de dar con ellos no puedo escribir, siento que lo que cuento no fluye, que no funciona.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Como dice Rigoletto, soy una donna mobile, una mujer voluble, y mis libros de cabecera van cambiando, según los estados de ánimos, las épocas, etc. Me interesan los autores que son capaces de ejercer cierta violencia sobre el lenguaje; me importa también el ritmo de los textos que son capaces de provocar cierta expectación, que suscitan un cierto anhelar. Pero lo que más me interesa son las imágenes. Condensadas en una frase o desarrolladas en cien páginas, la imagen somete a unidad la pluralidad de lo real; la imagen es capaz también de expresar lo que el lenguaje, por naturaleza, parece incapaz de decir: lo contradictorio, lo opuesto. Entiendo la imagen en un sentido muy amplio. Los personajes pueden funcionar como una imagen también. Tomemos, por ejemplo, el caso de Edipo, un personaje que bascula entre la libertad y el destino. La imagen es, a mi modo de ver, el recurso que nos permite retratar al hombre más cabalmente.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Acabo de publicar mi primer libro con la editorial Páginas de Espuma. Se titula La condición animal y es un conjunto de doce cuentos, divididos en cuatro bloques de tres relatos cada uno, titulados respectivamente «Tierra», «Aire», «Fuego» y «Agua». Cada uno de los cuentos busca sacudir, conmover, doler al lector con historias de cierta turbulencia moral, física y emocional, acerca del ángulo oscuro del ser humano.

Baile del Sol publicará mi poemario El álbum oscuro (Finalista del Premio Manuel del Cabral) el año próximo.  


Valeria Correa Fiz nació y creció en Rosario (Argentina), a orillas del río Paraná. Aunque hace más de diez años que vive en el extranjero (siempre en ciudades que empiezan rigurosamente con la letra eme: Miami, Milán, Madrid), todavía conserva el humor turbio y sedicioso que le legaron las aguas del río.

Es autora del libro de relatos La condición animal (Páginas de Espuma, 2016) y del poemario El álbum oscuro (Finalista del Premio Manuel del Cabral).

miércoles, septiembre 21, 2016

Entrevista en Tea & Books

La escritora Maria Dolores García Pastor tuvo la gentileza de invitarme a participar en su espacio "Tea & Books", en el que plantea una entrevista sobre la lectura.

En el siguiente enlace se puede leer mi aportación.



lunes, septiembre 19, 2016

Margarita García Robayo - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

No suelo hacerme esa pregunta porque no imagino qué otra cosa podría hacer. Es como decir ¿por qué comes?, en general por hambre, es decir porque mi cuerpo necesita alimentarse. Lo mismo con la escritura.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Me gusta escribir en silencio, cuestión que cuesta muchísimo. Me parece ideal encontrar espacios donde solo estemos mi teclado y yo y alguna buena merienda. Cuando consigo eso, no necesito nada más.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me interesa el tiempo que transito, los vínculos y los individuos que propone la contemporaneidad. Diría que me obsesiona la psicología de esta época y me la paso observando –escaneando– el mundo en ese sentido, lo que en un punto es también un esfuerzo –inútil, por supuesto– por tratar de explicármelo a mí misma.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Tomárselo en serio. No “sentarse a ver qué sale”, sino sentarse hasta que salga. No importa que ese gesto (el de sentarse todos los días y volver a fracasar), dure años. No es algo que yo cumpla a cabalidad, me cuesta un montón concentrarme y avanzar, pero cuando encauso trato de que nada me saque del camino.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Me suceden las dos cosas. En general creo que aparecen primero el principio y final, y el desarrollo pasa a ser el incordio necesario para justificar esas dos ideas entusiastas –principio y final– que se te ocurrieron, y que se agotan en dos frases.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Varían según la época. No tengo un canon personal muy preciso. Leo muchas mujeres escritoras, leo a muchos cuentistas, últimamente me gusta mucho leer poesía. En la última época me maravillé con todo lo de Sharon Olds (poesía) y Claire Keegan (cuentos), por ejemplo. Y tengo un libro “fundante” que siempre menciono, porque cuando lo leí supe que quería ser escritora: Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco. 

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Lo último que publiqué fue un libro de cuentos llamado Cosas peores, que ganó el Premio Casa de las Américas, de Cuba. Por eso salió allá primero, luego en Argentina y luego en Colombia. Es una colección de siete historias bastante desgarradoras que tiene que ver con quiebres, enfermedades, separaciones y fracturas generalizadas entre los personajes. Pero también creo que es un libro optimista, no fatalista, ni siquiera resignado, porque busca algún tipo de salida digna de situaciones que, a simple vista, no tienen solución. Y hace un par de meses terminé una nueva novela que saldrá en 2017. 


Margarita García Robayo nació en Cartagena y está radicada en Buenos Aires. Es autora de las novelas Lo que no aprendí y Hasta que pase un huracán, de los libros de relatos Hay ciertas cosas que una no puede hacer descalza, Las personas normales son muy raras, Orquídeas, y Cosas peores, ganador del premio literario Casa de las Américas 2014. En 2015 se lanzó en Chile una antología de textos de su autoría llamada Usted está aquí, que fue elegida uno de los diez mejores libros del año. Participó también en antologías colectivas como Región: cuento político latinoamericano y Padres sin hijos / Childless parents, entre otras. Sus libros han sido publicados en España, México, Argentina, Colombia, Chile, Italia y ha sido traducida a varios idiomas. 


jueves, septiembre 15, 2016

Luis López Nieves - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Nunca he cantado en la ducha. Jamás he bailado de alegría. Tampoco sé dibujar. Por tanto, mi vi obligado a escribir mil palabras. Y luego mil adicionales. Y así he continuado. No llevo cuenta de las palabras que he escrito, pero sospecho que he superado el millón.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Es que trae mala suerte ser supersticioso, por eso no tengo supersticiones.
Hubo una época en que pensé que me había convertido en un supersticioso, porque no empezaba a escribir a menos que me sentara sobre un cojín. Luego descubrí que tengo problemas con la espalda.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Literariamente he trabajado múltiples facetas de la historia, tanto la colectiva como la familiar o individual.
Por un lado están las manipulaciones históricas, por parte de los gobiernos y los poderosos, con el fin de controlar a los pueblos. Sobre eso trata mi primer libro, Seva, un cuento largo en el que cuestiono muchos supuestos "datos" que nos predican desde niños sobre la invasión norteamericana de Puerto Rico en el 1898.  De hecho, en Puerto Rico oficialmente no se le dice "invasión". Es una palabra prohibida. Se dice la "llegada" de los norteamericanos o "el cambio de soberanía". Estos eufemismos patéticos ya van dando una idea de cómo se intenta ocultar la verdad sobre la invasión. Mi libro intenta corregir esta pérdida de la memoria histórica.
Me otorgaron el Premio Nacional de Literatura por mi tercer libro de cuentos: La verdadera muerte de Juan Ponce de León. Son cuentos ubicados en el Caribe del siglo XVI. Resulta que los holandeses nos invadieron en el 1625 y quemaron todos los documentos que había en San Juan hasta esa fecha. Como consecuencia, el primer siglo de Puerto Rico se conoce como el "siglo en blanco". Como no se sabe casi nada sobre cómo era mi país en esa fecha, decidí corregir con mi imaginación esta pérdida de la memoria histórica.
Mis dos novelas utilizan el mismo estilo ciberepistolar. La primera, El corazón de Voltaire, se propone contar el final verdadero de Voltaire, el gran escritor e intelectual francés. Por esta novela me otorgaron el Premio Nacional de Literatura por segunda vez.
En mi segunda novela, también seleccionada por el Instituto de Literatura como la mejor del año, me propuse contar la verdadera historia detrás de la creación del telescopio, cuya invención algunas personas intentan robarle al gran científico italiano Galileo Galilei.
Por tanto, a estas alturas creo poder deducir que tengo cierta obsesión por el rescate de verdades históricas, tanto a nivel colectivo como personal, porque hoy día la persona típica no conoce los nombres de sus bisabuelos. Mucho menos los de sus tatarabuelos. Antes era muy importante. Fíjate que en la Biblia lo primero que hacen es contar las genealogías de los personajes relevantes. Y para los griegos y romanos era crucial establecer que eran descendientes de Hércules o de Eneas o incluso de algún dios. Y antes de que existieran los apellidos se decía que Fulano era hijo de Zutano quien, a su vez, era hijo de Mengano, etc. De hecho, hoy día mucha gente ni siquiera sabe que lleva esta información codificada en sus apellidos, porque Rodríguez significa "hijo de Rodrigo", Ramírez significa "hijo de Ramiro", y así con muchos apellidos terminados en "ez". Por eso dediqué una década a investigar mi genealogía. Llegué hasta mis lejanos abuelitos y abuelitas del siglo XV.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Me horroriza la idea de escribir algo que otros han escrito. ¿Para qué repetir? También me espantan los clichés. La pregunta que debe hacerse cualquier escritor es: ¿alguien ya escribió lo que quiero escribir? Si la respuesta es afirmativa, pues a buscar otra cosa. Claro, para contestar esta pregunta correctamente es necesario leer mucho. Porque esta noche se le puede ocurrir a alguien escribir un cuento sobre un hombre que despierta convertido en un insecto de tamaño humano. Y esa persona y sus amigos celebrarán esta idea como la más grande y original del mundo. Pero si uno de ellos lee La metamorfosis se dará cuenta de que esa idea no es original. No importa que el nuevo autor haya o no haya leído el cuento. No se puede alegar que "yo lo escribí sin saber que Kafka ya lo había escrito". Esa defensa, además de absurda, es ridícula. Digámoslo de esta manera: el primer poeta que dijo que su amada era "blanca como la nieve" fue un genio. Cualquier otro escritor que lo diga es un imitador o un charlatán.
Para corregir este desconocimiento fundé mi Biblioteca Digital Ciudad Seva (ciudadseva.com), donde he colocado miles de cuentos clásicos universales para que mis estudiantes que desean ser escritores tengan acceso a mucha literatura que por lo general no es fácil conseguir. La biblioteca comenzó como un recurso para mis estudiantes, pero ya nos visitan sobre dos millones de lectores al mes, del mundo entero.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

He conocido sobre ambos casos. Hay autores que empiezan a escribir sin saber cuál será la segunda oración. Hay otros que cuando se sientan a escribir ya saben todo lo que pondrán sobre el papel. He escrito de ambas maneras, pero mayormente te diría que se trata de algún punto intermedio. Podría tenerlo casi todo en mi cabeza, pero me faltan detalles. Digamos que tengo el 90% de la historia en la mente. O podría tener casi nada en mi cabeza, digamos que solo tengo un 10%. Pero también puede ser que tengo un 20%, 50%, 70% ó cualquier porciento. Con todas estas combinaciones he escrito.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Cuando llevas sobre 50 años leyendo todos los días de tu vida, es muy difícil contestar esta pregunta. Pero intentemos: literariamente, Cortázar es mi padre, Kakfa es mi abuelo, Stendhal es mi bisabuelo y Cervantes es mi tatarabuelo. Pero hay muchos otros autores que leo continuamente, desde el egipcio Naguib Mahfuz hasta el finlandés Mika Waltari. De hecho, es más fácil para mí escoger un periodo que un autor. En este caso, te diría, sin titubear, que adonde acudo cada vez con más frecuencia es al siglo XIX francés. Honoré de Balzac, Stendhal, Émile Zola, Guy de Maupassant, Joris-Karl Huysmans, Villiers de L'Isle Adam, entre otros, son autores que visito con asiduidad. Cada vez que necesito una idea nueva, alguna novedad, la encuentro siempre entre los clásicos.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Mi último libro publicado es El silencio de Galileo, novela que consiste de correos electrónicos de principio a fin. Por tanto, la podríamos describir como una novela ciberepistolar. Es, digamos, un nuevo tipo de novela epistolar. Tiene todos los componentes de la novela epistolar clásica, pero hay un factor que cambia muchísimo: la velocidad. Hasta hace pocos años, una carta enviada desde Francia hasta América hubiera tomado semanas. En cambio, por medio del correo electrónico los mensajes llegan en segundos. Este factor tiene importantes consecuencias sobre la trama. Para mi primera novela, El corazón de Voltaire, opté por escribir una cibernovela sobre el primer intelectual moderno: Voltaire. Para mi segunda cibernovela escogí al primer científico moderno: Galileo.

Por otra parte, acabo de terminar mi novela nueva: Toda la sangre del mundo. Realmente no sé cómo describirla. Por una parte, es una historia de amor que dura dos mil años. Ningún personaje es inmortal. Ninguno es vampiro. Pero la relación dura dos mil años. Para saber cómo ocurre esto, habrá que leer la novela. Ah, y por poco se me olvida: aunque la historia de amor dura dos mil años, la palabra "amor" no se menciona una sola vez en la novela, a pesar de que tiene más de 400 páginas. La razón es sencilla. En Puerto Rico tenemos un dicho: "Con la boca es un mamey". Básicamente significa que las palabras no valen nada. Entiendo que es fácil decir "te amo". El reto es demostrarlo con acciones... durante dos mil años.


Luis López Nieves es autor de El corazón de Voltaire, novela aclamada por la crítica literaria internacional como una de las más originales del siglo XXI, y de Seva, uno de los mayores éxitos de la literatura caribeña. López Nieves ha ganado el Premio Nacional de Literatura de Puerto Rico en dos ocasiones. Fundó el primer programa de Maestría en Creación Literaria de América Latina en la Universidad del Sagrado Corazón (San Juan de Puerto Rico), el cual actualmente dirige. También es el creador y director de la Biblioteca Digital Ciudad Seva (CiudadSeva.com), uno de los portales ciberliterarios más visitados del mundo. Sus obras han sido traducidas al alemán, francés, inglés, islandés, neerlandés, polaco, italiano, rumano y portugués. Desde el 2007 es Escritor Residente de la Universidad del Sagrado Corazón. Su novela más reciente, El silencio de Galileo, ha recibido importantes elogios en tres continentes y fue premiada por el Instituto de Literatura de Puerto Rico como la mejor novela del 2009.

lunes, septiembre 12, 2016

Javier Sáez de Ibarra - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo por una necesidad vital de expresarme y de pensar. Y por la felicidad de la creatividad que nace en mí. Ambas cosas se han convertido ya más que en una vocación, en un destino. Aunque se da la paradoja de que, siendo algo absolutamente personal, no deja de ser algo sobrevenido, que podría también cesar alguna vez.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No necesito más que un tiempo por delante de, al menos, una hora y media. Aunque a veces ni eso. Como para el que tiene sed, no hay condiciones que poner.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

A mi modo de ver, no hay un solo tema o una sola historia que no implique la totalidad. Sin embargo, diría que en mi trabajo ocupan los lugares centrales las dimensiones filosófica, religiosa, estética y socio-política de la vida humana. Ante todo. En mucha menor medida las cuestiones psicológicas y las relaciones personales. Aunque estas han ido ganando terreno últimamente.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Renuncio a escribir cualquier texto que nazca del mero ingenio, de la ocurrencia. Me pregunto siempre qué significa eso que hago, adónde apunta; si no siento que tiene algo de profundidad, no me interesa.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Escribo como un ejercicio de búsqueda; por tanto, nunca planifico lo que escribo y muy rara vez conozco el final de lo que hago. Y esto vale para todos los géneros. El texto se despliega y descubre su sentido oculto a medida que avanza el proceso de escritura.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Suelo releer a pocos narradores y dramaturgos: Poe, Chéjov, Kafka, Beckett, Borges. En cambio, vuelvo con más frecuencia a los poetas: Garcilaso, Hölderlin, Baudelaire, Rimbaud, Rilke, Lorca, Vallejo, Celan…

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Tras publicar Bulevar en 2013 (un libro que incluía relatos escritos hace más de diez años junto a otros recientes), estoy en la creación de un nuevo libro de cuentos en que trato de buscar diferentes registros en mi escritura, tanto en cuanto al estilo (en algún sentido, más ágil y escueto) como en el tratamiento de las narraciones (que incluyen ciertos elementos no-realistas). A ver qué pasa.  




Javier Sáez de Ibarra (Vitoria, 1961). Vivo en Madrid, donde trabajo como profesor de Lengua y Literatura en un instituto de secundaria. He publicado un libro de poemas: Motivos (Icaria, 2006). También cuatro libros de cuentos, todos en la editorial Páginas de Espuma: El lector de Spinoza (2004), Propuesta imposible (2008), Mirar al agua. Cuentos plásticos (2009), que obtuvo el I Premio internacional de narrativa breve Ribera del Duero y fue finalista del Premio Nacional de la Crítica, 2009; y Bulevar (2013), que obtuvo el XI Premio “Setenil”, 2014.
Además hice la antología y el prólogo de: NAVARRO, Hipólito: El pez volador. Antología de cuentos (Páginas de espuma, 2008).
Me interesa especialmente el cuento actual escrito en castellano. He escrito reseñas y comentarios de autores como Paul Viejo, Eloy Tizón, Ángel Zapata, Pablo Andrés Escapa

jueves, septiembre 08, 2016

Alejandro Amelivia - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Para recuperar el equilibrio. Para que toda la secuencia de actos eminentemente humanos que implica escribir un relato (identificar un sentimiento o un latido, reflexionar sobre él, desnudarlo, volverlo a vestir, llevarlo a las palabras) contrarreste la gran cantidad de actos deshumanizados que nos toca llevar a cabo a lo largo del día.
Pocas cosas me hacen sentir mejor que haber escrito. La euforia cuando termino un relato que ha dado vueltas por mi cabeza durante meses ocupando buena parte de mis ciclos mentales no la consigo de ninguna otra forma.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Intento no tener ninguna, ya que siempre me toca escribir a salto de mata. Además, los buenos libros se escribieron en condiciones adversas, ninguno en el sosiego de un ventanal mirando al mar, con un té calentito. No creo en el entorno perfecto para escribir.
Sí que intento despojarme de mi personalidad de alguna forma simbólica; me pongo un sombrero que yo no llevaría, me quito el anillo, escribo algunas afirmaciones en las que no creo; es mi forma de superar tabúes y autocensura.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

A lo que más vueltas le doy es al paso del tiempo, al envejecimiento y a la decadencia física. Todavía no he escrito mi mejor cuento sobre este tema, quizá sea el siguiente.
También exploro la violencia como la herramienta favorita de los cobardes, la frustración, la sumisión, el miedo…

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

A cada relato le intento añadir detalles ricos que no tienen por qué estar directamente relacionados con la trama argumental principal. He observado que los lectores hacen interpretaciones muy distintas, mejorando así la lectura y dándoles vida nueva a los relatos. Todo lo que sea jugoso, aunque no esté en el escenario central, le suma interés al conjunto.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

No creo que se pueda tenerlo todo planificado desde el principio, las historias van surgiendo y desenvolviéndose cuando están se sienten ancladas a un papel. Me resulta imposible construir algo completo sosteniéndolo en el aire, aunque intento tener un guion previo, un esbozo sobre los personajes y un mínimo esqueleto de escenas.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

He disfrutado mucho con libros de Agota Kristoff, de Mo Yan, de Nabokov, de Pahmuk, de Hertha Müller, de Cormac McCarthy y de Perec. De adolescente me obsesioné un poco con Stephen King y también he tenido mi momento ciencia – ficción leyendo a Pohl, Orwell, Bradbury y demás.
De autores que escriben en español he leído con mucho gusto a Landero, Millás, García Márquez, Ignacio Ferrando, Sergio del Molino. Aunque compita en otra categoría, me gusta Hernán Casciari.
A quien más he llegado a admirar y a envidiar por su talento es a Raymond Carver, tanto los relatos editados por Gordon Lish como los anteriores a él, por su fantástica parquedad.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

A finales del año pasado, la editorial Talentura publicó mi primer libro en solitario, titulado Como meteoritos. Es una recopilación de relatos cortos protagonizados por personajes que no se conocen del todo a sí mismos, que toman decisiones incorrectas movidos por una maldad exenta de grandeza. Son antihéroes que nunca llegarán a villanos. Cada lector me señala un relato distinto como su favorito y le da una lectura distinta, algunas alejadas de mi idea inicial. Eso me hace pensar que es un libro vivo y que requiere de una lectura crítica y participativa.

Como meteoritos no ha parado de darme alegrías. La mayor ha llegado recientemente, con el anuncio de su selección entre los finalistas del premio Setenil 2016. 


Alejandro Amelivia nació en Logroño en 1976. Aquel año, la cosecha de uva fue calificada como “buena”. A los 18 años se mudó a Bilbao y obtuvo el título de Ingeniero en Informática. Desde 1999 vive y trabaja en Madrid.
Comenzó su actividad literaria en 2008 y, desde entonces, compagina el ejercicio de su profesión con la escritura. Últimamente también trata de cumplir como padre.
Ha obtenido diversos premios y menciones en concursos literarios, como el IX Certamen de Relatos de la UNED de Plasencia, por su relato «Las estrellas de Gelín» o el I certamen de relatos incómodos de Ítaca, escuela de escritura, en septiembre de 2014, con su relato «Kentucky Gentleman». También ha participado en diversas publicaciones.

Como meteoritos (Talentura, 2015) es su primer libro de relatos publicado en solitario y ha sido seleccionado entre los 10 finalistas del Premio Setenil 2016. 

lunes, septiembre 05, 2016

Verónica Ormachea - Cuestionario básico



1.- ¿Por qué escribes?

Porque es una pasión contar historias. De pronto estoy sentada cinco horas escribiendo y no he visto el reloj.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Tengo una oficina diminuta a la que llamo “mi cueva” donde escribo y soy feliz.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Me encanta la novela histórica. Considero que es muy entretenida y se aprende mucho.

4.- ¿Algún principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

La disciplina. El trabajo es la clave del éxito. Los libro no se escriben solos.

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

Decido el tema y los demás se me va ocurriendo en el camino.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Hay escritores tan brillantes que es difícil decir. Los rusos del siglo pasado son excelentes. Por supuesto,Tolstoi, Dostoievski,Chekov,Pasternak, entre otros. Es bueno leer de todo. No es recomendable tener un autor preferido porque influencia en uno y eso se nota en tus libros.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Acabo de publicar Los infames la historia del magnate judío alemán Mauricio Hochschild que fue el Schindler de los judíos en Bolivia. Traficó pasaportes, falsificó documentos a su costo y riesgo y creó una colonia en la selva boliviana para recibir a los semitas antes de la Segunda Guerra. También los empleó en sus oficinas en Latinoamérica. Salvó a miles de judíos que vinieron a Bolivia. Es el único caso que se conoce en Latinoamérica. He sido afortunada. En cinco meses se publicaron dos ediciones.




Soy escritora y periodista. Miembro de la Academia Boliviana de la Lengua correspondiente de la Real Española. Escribí Los infames 2015, Los ingenuos (Alfaguara, Mención de Honor Premio Nacional de Novela) Según literato W. Muñoz Phd, se encuentra entre las 12 novelas cimeras desde la época colonial hasta hoy. Entierro sin muerte, el secuestro de Doria Medina por el MRTA. Soy columnista regular desde 1999 en los diarios La Razón y Página Siete. Soy miembro del Tribunal de Imprenta de La Paz Bolivia; de la Asociación de Periodistas de La Paz; Asociación Nacional de Periodistas; Círculo de Mujeres Periodistas (ex Presidenta); Sociedad Boliviana de Escritores. Miembro del Comité de Honor de la XIII FIL en Bolivia (2008). Jurado del Premio Cervantes (2015), del Premio Nacional de Periodismo escrito (2009) y de premios literarios. Realicé estudios superiores en las universidades de San Simón,La Sorbona y Harvard (KSG). Recibí el premio Franz Tamayo a la Creación Intelectual del Premio Nacional de Periodismo, a la Escritora más Destacada del Viceministerio de Culturas de Bolivia y el premio a la Periodista más Reconocida de la revista Cosas Internacional. Diplomática, Director.



jueves, julio 28, 2016

Vacaciones

Este blog se toma un descanso.
Tengo que anunciar que el número de cuestionarios publicados hasta el momento es de 309. Una cifra a la que nunca pensé que llegaría. Y, al menos por el momento, todavía no he terminado.
Os dejo las fotos de todos los escritores que han participado en este proyecto desde el principio, allá por el mes de enero de 2013, hasta ahora mismo.
También en la columna de la derecha, al final, se puede encontrar un listado con el nombre y el enlace de cada autor que ha accedido a participar en el "Cuestionario básico".
Os deseo unas buenas vacaciones a todos.

Tenéis mi agradecimiento.






















¡Nos vemos en septiembre!

lunes, julio 25, 2016

Dante Bertini - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Porque el dibujo y la vida cotidiana no me bastan. Porque tengo que sentir qué dice mi voz para aclararme algunas ideas. Porque las lágrimas o la risa no lo limpian todo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No sé si esto puede considerarse una preferencia, una superstición o una manía, pero suelo escribir en casa, sentado a una gran mesa cargada de objetos y papeles, rodeado de varias plantas y frente a unos amplios y luminosos balcones que dan a una calle ruidosa, muy transitada, del ensanche barcelonés.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Sé que suena demasiado grandilocuente, pero como ahora mismo no se me ocurre nada más preciso te diría que “nada de lo humano me es ajeno”.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Cuando me encontré con Adolfo Bioy Casares en el restaurante La Biela de Buenos Aires, un lugar donde el autor de El perjurio de la nieve tenía su mesa siempre reservada, le hice esta misma pregunta. Me respondió sin dudar. “Nunca intentes escribir dos libros al mismo tiempo”.
Me pareció un consejo muy sensato, pero como quizás yo no lo sea tanto tengo varios relatos comenzados que esperan su punto final. Escribo por impulsos, sin ningún método preciso, salvo el de sentir que debo hacerlo, que en ese momento no hay nada más importante para mí. 

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Suelo partir desde un principio o un final y por lo general aparecen ambas cosas casi al mismo tiempo, aunque no necesariamente por este orden.
Y si bien no puedo echarles la culpa de nada porque al fin soy yo el que decide dejarlos hacer, permitirles vivir su vida, suelen ser los personajes los que me llevan hacia donde ellos quieren o necesitan ir.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

El Borges poeta, John Steinbeck, Juan Rulfo, Marguerite Yourcenar, Jerzy Kosinski, George R. Stewart, Oliverio Girondo, Marco Denevi, Truman Capote, Manuel Puig, Carson McCullers, Ray Bradbury... La lista no es interminable, aunque sí muy extensa. Cuando las cosas se ponen muy difíciles hojeo los preciosos libros gráficos de Taschen o consulto el I Ching. Me ayuda a pensar.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Lo último que me han publicado son unos cuantos poemas en una bella antología mejicana sobre poesía argentina. Adjunto la cubierta.

Desde hace unos meses tengo casi acabadas dos novelas cortas a las que sólo les falta una última y necesaria decisión: separarlas de mí. Querría despedirlas este año para así poder pasar a otras cosas. También hay un buen montón de poemas sin libro a los que voy releyendo, y retocando, con bastante asiduidad.


De padre italiano y madre argentina, Dante Bertini nació en el centro mismo de la ciudad de Buenos Aires. Nacionalizado español en 1978, residió en Madrid, París e Ibiza, dedicándose a la serigrafía sobre tela y papel. Desde 1989 fija su residencia en Barcelona, donde trabaja como ilustrador de prensa, diseña carteles, portadas de libros y logotipos de empresa. Ganador con la novela El hombre de sus sueños del premio La sonrisa vertical 1993 de Editorial Tusquets, publica en la misma editorial su segunda novela, Salvajes Mimosas (1994), traducida al alemán en 1997. Entre sus libros de poemas se destacan: Eros desencadenado, Amorimás, Tantos poemas tontos, El Señor B. Escribió una columna semanal de opinión para el diario El Mundo en su edición de Barcelona (1994/95), artículos periódicos en el suplemento Cultura del diario Clarín de Buenos Aires y diversas notas de opinión para otros medios (1993/2015) Es autor de los textos de Loser, novela gráfica con dibujos de Edgardo Carosia (edición española y francesa).En 2015 fue incluido en La doble sombra, antología de poesía argentina contemporánea de la editorial mexicana El vaso roto. Tiene dos obras teatrales sin estrenar. Como coautor, figura también en el volumen de cuentos Pervertidos, en el epistolario Cartes desde Barcelona y en Mis primeras 80.000 palabras, de la editorial Media Vaca de Valencia. Fue Jefe de Prensa y Comunicaciones de la Asociació Profesional d' Il·lustradors de Catalunya (APIC) y responsable de prensa en sus publicaciones (Butlletí, L’il·lustració) entre 1993 y 97.
Es miembro de SGAE, CEDRO, de la Asociación Colegial de Escritores de España y fue parte de la Junta Directiva de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña (ACEC) desde el año 2003 al 2013.

(+información en Wikipedia) 

jueves, julio 21, 2016

Jennifer Thorndike - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo porque siento que tengo algo que decir sobre lo que observo o estudio. Creo también que es importante trasmitir lo que esto produce en mí. Me gusta mucho la investigación, por eso escribo sobre lo que aprendo y sobre lo que creo que debe cuestionarse. Para mí la escritura tiene que generar algo en el lector, ya sea tocarlo en lo más profundo, producirle sensaciones fuertes o, más importarte, lograr que se pregunte si lo que ha aprendido es lo único que existe o lo único que puede considerar válido.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

La única manía que tengo es escuchar música triste que me permita entrar en un estado negativo. Hago esto porque me gusta trabajar con personajes oscuros, abyectos o en situaciones difíciles. Me tengo que meter en su piel, intentar entender lo que están sintiendo o viviendo. Por eso siempre termino agotada.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Quiero entender el mal, el comportamiento de las personas que comenten actos perversos y delictivos. Quiero también desentrañar las estructuras sociales de poder y cómo estas fuerzas externas moldean el comportamiento de las personas. Existe un mundo oscuro que muchos prefieren ignorar. Yo quiero exponerlo, quiero que el lector se de cuenta que esto existe y si es posible es porque hay una configuración que lo permite y lo motiva.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Hay que dejarlo todo en la escritura. Eso quiere decir, dejar todo el conocimiento que uno tiene, pero también esforzarse mental, física y emocionalmente para producir textos vivos. Para mí cada capítulo tiene que ser fuerte y golpear. Si no, no he logrado mi objetivo.  

5.- ¿Eres de las que se deja llevar por la historia o de las que lo tienen todo planificado desde el principio?

No tengo todo planificado, pero sí la estructura en términos generales. Sé lo que voy a contar en cada capítulo antes de comenzar a escribirlo, pero también me dejo guiar por mi instinto. Muchas escenas salen mientras estoy escribiendo algo que tenía más o menos planeado.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Kenzaburo Oé, Thomas Bernhard, Ágota Kristof, Yunichiro Tanizaki. También Michel Foucault y Hannah Arendt.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Acabo de publicar la novela Esa muerte existe bajo el sello Literatura Random House. Es mi segunda novela y es una historia de competencia, derrota, venganza y arrepentimiento, sentimientos que en la novela están exacerbados, pero que no dudo son sensaciones conocidas por todos. Sofía ha sido condenada a muerte por asesinar a su hermana. Atada a una silla de madera, es torturada y obligada a describir su crimen. Ante policías y abogados, Sofía relata la historia de una familia tenazmente herida, perseguida por fantasmas y perversiones. Pero sobre todo retrata la aterradora tensión entre dos hermanas que se sitúan en polos opuestos: si una representa la belleza, la otra lo deforme; si una el poder, la otra la sumisión. Al tiempo que intenta explicar una muerte —en un thriller donde la rivalidad es tan enfermiza como la obsesión por la belleza—, Sofía construye su voz, una que articula su soledad pero también su cobardía. Esa muerte existe es una novela que transita los límites de la demencia y el abandono, acercando al lector a una particular tristeza: aquella que se produce en la cercanía con la muerte.


Jennifer Thorndike (Lima, Perú – 1983). Es escritora y académica. Ha publicado cuatro libros de ficción: las novelas (Ella) (2012, reedición, 2014) y Esa muerte existe (2016); y los libros de cuentos Cromosoma Z ( 2007) y Antifaces (2015). Ha participado en diversas antologías tanto peruanas como latinoamericanas. Sus cuentos han sido traducidos al portugués, francés e inglés. Actualmente sigue un doctorado en Estudios Hispánicos en la Universidad de Pennsylvania.

lunes, julio 18, 2016

Jesús Marchamalo - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

No lo sé. Tampoco me lo he preguntado muchas veces, y cuando lo he hecho no he encontrado una respuesta que resulte convincente. Para mí la escritura es algo natural desde siempre. Publiqué mi primer libro con veintidós años, pero ya antes hacía revistas con amigos, que escribíamos a máquina y fotocopiábamos… Tal vez tenga que ver con la idea de contar. Me gusta contar cosas
Hace poco leí a Mircea Cartarescu, el autor rumano, decir que seguiría escribiendo aunque desapareciera el último lector sobre la tierra. Me llamó la atención porque siempre pensamos en los lectores,  pero yo creo que haría lo mismo.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

Tengo muchas, y las voy cambiando. Y no creo que sean banales, meros caprichos. De algún modo creo que el proceso forma parte también de la creación. Muchas veces necesitas saber cómo vas a escribir. Dónde. Con qué. Últimamente suelo escribir a mano una primera versión, a veces un tanto tosca, que escribo en los folios en los que hago los guiones para la radio. El que sea papel ya usado me ayuda a arrancar.
También me pasa que suelo demorar el hecho de escribir. Me levanto, tomo un café, ordeno papeles, limpio el polvo… Enredar también es una manera de escribir.
Darío Jaramillo, el poeta, me contó que hace lo mismo; él lo llama revolotear: un cigarro, buscar una palabra, se me olvidó el jersey, otro café… 

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Últimamente escribo sobre escritores, bibliotecas, creación literaria, libros… Cuatro de mis últimos libros llevan en el título la palabra “libro”, creo que eso dice mucho de mis intereses. 

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Recuerdo una historia que se cuenta de Bryce y Monterroso. Participaban ambos en una mesa redonda, y Bryce dijo: “Yo cada vez escribo más sin corregir”. A lo que Monterroso, a su lado, replicó: “A mí me pasa justo al revés; cada vez corrijo más sin escribir”:
Yo soy de Monterroso. Siempre dudo. Siempre corrijo. Siempre tacho.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

No, nunca planifico nada, más allá de una idea general, bastante abstracta. Me dejo llevar. Y me encanta cuando funciona y ves que el texto fluye con naturalidad. Haber elegido, sin mirar el mapa, el camino correcto.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

En la cabecera de la cama, literalmente, tengo los libros de poesía. Me gusta leer poesía por la noche: Salinas, Szymbroska, García Montero, Brines, Aleixandre… Y tengo un buen listado de autores favoritos. Me gusta Vila-Matas, Sebald, Ibargüengoitia… Pero en la mesa donde escribo tengo una foto de Walser, otra de Kafka, dos de Cortázar, y otra de Conrad, muy elegante, con perilla y bigote y una corbata de lazo en la camisa. 

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.


Acabo de publicar una nueva edición, revisada, de Tocar los libros, en Fórcola, con la que estoy realmente contento, y estoy terminando dos proyectos: la segunda entrega de Bibliotecas de escritores, que saldrá en Siruela en octubre, y una biografía de Cortázar que publicará Nórdica este año, ilustrada por Marc Torices. 


Jesús Marchamalo (Madrid, 1960), escritor y periodista, ha desarrollado gran parte de su carrera en Radio Nacional y Televisión Española, y ha obtenido los premios Ícaro, Montecarlo y Nacional de Periodismo Miguel Delibes.
Es autor de más de una decena de libros, entre los que destacan La tienda de palabras, 39 escritores y medio, Las bibliotecas perdidas, 44 escritores de la literatura universal, Donde se guardan los libros, Retrato de Baroja con abrigo, Kafka con sombrero, y Pessoa, gafas y pajarita.
https://jesusmarchamalo.com/

*La foto es de Daniel Heredia

jueves, julio 14, 2016

Mariana Sández - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Escribo, creo, porque fue una necesidad que apareció intuitivamente de muy chica y creció conmigo sin que me diera cuenta cómo ni por qué. En mi casa mucho no se leía ni había bibliotecas, pero algo me imantó de los libros, los buscaba en el colegio, y ya nunca pude prescindir de ellos. Sé exactamente dónde compré o leí cada libro en mi vida. También por interés propio necesité escribir desde esos primeros años y más tarde estudiar Letras con enorme disfrute.
Leer y escribir me hacen sentir mejor en todo sentido, me irrita menos el mundo durante el rato en que estoy abismada ahí, en ese otro lado, donde de algún modo me equilibro.
También, en este momento estoy leyendo al escritor norteamericano Stephen Dixon y me siento muy identificada al comprobar que el motor de su escritura es desprenderse de los miedos: ponerlos afuera y probar cómo sería si tus fantasías, a veces ridículas o tremendas, se concretaran. Que un chico se caiga de un balcón, que tu pareja te abandone por otro, que salgas volando por la puerta de un avión. En cada relato se plantea muchas veces cómo podrían haber sido las cosas de haber modificado una parte, una fracción, de algún hecho. Analiza las acciones desde todos los “hubieras” posibles. Lo maravilloso es cómo lo transforma Dixon en escritura, es un maestro absoluto del recurso. Me pasa algo muy similar en la vida cotidiana y escribir me ayuda a contrarrestar los efectos de vivir pensando así.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

No muchas, sólo cuestiones prácticas. Escribo siempre a la mañana y en la computadora, tomando mate. Me mando mails o mensajes de whatsapp a mí misma para no olvidarme cosas, después nunca los releo. Anoto en distintas libretas: una por cada tema que se me va ocurriendo. Una para los cuentos narrados desde el absurdo, con un tono humorístico. Otra libreta para la novela que tiene un tono más serio. A veces hay cosas que veo en la calle que anoto en las dos, porque en el momento no estoy segura de para qué relato me va a servir. Tengo una tercera libreta para frases de autores o pasajes de libros que quiero recordar. Aunque igual no sé leer sin marcar, anotar y subrayar un libro; si no uso un lápiz, siento que no lo estoy leyendo bien.

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

En el libro de cuentos que acabo de publicar, noté –después de haber seleccionado los cuentos y editado– que está presente el tema de la “normalidad” como hilo temático entre todos. Tal vez porque me encuentro a diario preguntándome por cosas simples que dice o hace la gente, yo misma, y que cuando me las planteo en serio, no entiendo, me desconciertan. Costumbres, tics sociales, aspiraciones en las que vivimos inmersos. Cuando tomás distancia de los automatismos que están tan incorporados en nuestra forma un poco mecánica de vivir, te alejás y los mirás realmente, de pronto lo más cotidiano se vuelve extraño. Es como mirar por otra lente, de ahí vuelve deformado o distinto lo que antes era tan habitual. Como si creyera que puede existir otra alternativa, por ejemplo vivir sin un nombre o un mundo sin dinero, ¿cómo sería? Tal vez eso es lo que hace que la literatura me resulte necesaria: es la otra puerta por donde salir a la realidad. No lo hago en plan filosófico ni nada elevado, sólo me ocurre en el día a día ante los hechos más tontos.
En la novela que estoy trabajando ahora el tema es el Tiempo. Como te decía antes: el “hubieras”, los caminos que uno elige o deja fuera, y la sensibilidad de algunas personas para registrar los distintos momentos de una vida. El Tiempo casi como algo tangible.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Sinceramente no. Pero si tuviera que elegir uno en particular, o dos, diría los que suelen mencionarse como: 1) no pensar en nadie mientras se escribe, ni público ni lector, ni destino de lo que se está escribiendo (por ejemplo en cuanto a publicación); 2) insistir todos los días en lo que escribas; aunque te parezca que no avanza, seguir.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

En general me dejo llevar por la historia. Sólo en la escritura soy bastante desorganizada, en el resto de mi vida al contrario, soy disciplinada y esquemática. Pero aprendí a convivir con eso: aprovechar el desorden del que surgen las ideas o las imágenes, por un lado, atraparlas, mezclarlas con otras que ya tenía, dejarlas sedimentar, y también planear un poco mientras voy avanzando. En la novela es imprescindible tener una idea de final, al menos para mí, a pesar de que luego se modifique o vaya variando. Ayuda tener un norte. En los cuentos no lo siento tan así, se parecen más a raptos y quizás por eso los disfruto un poco más, te permiten soltarte con menos preocupación, jugar más libremente.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Disfruté de los griegos, los rusos, pero sobre todo me gusta muchísimo la literatura clásica europea: la francesa, la inglesa, la española y la italiana. También autores norteamericanos, un poco más contemporáneos. En particular la prosa y el teatro.
Muy especialmente me marcó desde temprano, como lectora, la literatura ligada a lo que podría caber dentro de la llamada corriente del existencialismo y “el absurdo”. Autores muy específicos que, entren o no en esa etiqueta formalmente, comparten para mí (desde mi lectura) determinados códigos: Jarry, Cocteau, Queneau, Perec, Ionesco, Beckett, Valle Inclán, Unamuno, Leopardi, Camus, Moravia, Vila-Matas y ahora Dixon. No podría explicar bien qué hace que en mi experiencia se unan, pero para mí forman familia: lo que les veo en común es que encarnan la literatura en sus propios cuerpos, la llevan puesta, como dice Vila-Matas de los shandys y se ha dicho de Duchamp. Son arte vivo. Y se valen del humor, el grotesco, el sinsentido para plantearlo. En esa misma línea, en cine: Woody Allen, Godard, Rohmer, Eustache, Fellini. Godard me ha vuelto loca. Si tuviera que elegir un actor que encarna ese mismo modelo del “artista artístico”, diría Belmondo, por ejemplo.
En paralelo me encanta que esos escritores y otros son maestros del desfasaje y el entrecruzamiento de los planos entre ficción y realidad, o de la metaliteratura. Ahí están los anteriores pero también Borges, Pirandello, Flaubert, Pessoa, Kafka, Joyce, Pavese, Monterroso, Tabucchi, Cortázar.
Y otros que me atraen por fuera de esos circuitos: Carver, Cheever y Philip Roth en Estados Unidos, Silvina Ocampo y Eduardo Berti de Argentina. Europeos recientes: adoro a John Banville y me interesan Nicoló Ammaniti y Delphine de Vigan.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

El libro de cuentos que acabo de publicar se titula Algunas familias normales, contiene diez relatos que escribí entre 2010 y 2014. Salió en marzo de 2016 por editorial Zona Borde de Argentina, y próximamente se venderá como e-book. En la contratapa han escrito dos de mis escritores favoritos actuales: Enrique Vila-Matas y Eduardo Berti.

En conjunto, trata sobre relaciones que se generan a partir de búsquedas y obsesiones por lograr esa idea absurda pero común de ser "normal" como sinónimo de felicidad. Por eso el último cuento, que se llama como el libro, se funda en la famosa frase de las familias felices de Tolstoi. Tener una familia tipo, dientes blancos, cabello en el lugar indicado, pareja armoniosa, hijos sanos, una bonita foto, éxito profesional. Buscan mostrar ese ridículo: siempre hay un detalle fuera de lugar, una foto mal sacada, cielo que sobra, algo que falta para que lo normal se cumpla. Algunos son bastante disparatados, construidos desde ese registro del sinsentido que comenté antes. También incluí diversas conjunciones de “familia”, en realidad de convivencia: padres e hijos o hermanos, pero hay cuentos donde la relación es entre un periodista y su investigado, o un fan joven y la estrella de cine vieja, un consorcio de edificio, un grupo de trabajo. Me animo a decir que son relatos con síntomas. Muchas veces aparece alguien externo encarnando el síntoma: una pareja de enanos, un músico indigente, un chico con una rara enfermedad, un señor que acumula miles de bolsas de basura en su patio, unas mujeres que muestran su disconformidad en el trabajo fumando en lugar de llorar, consorcistas que se oponen a la convivencia con una vecina, un taxista que decide secuestrar a una pasajera y su hija para armar con ellas una familia ideal. El contraste es que muchos de ellos se sienten bien en su anomalía, a diferencia de los otros que pretenden encajar dentro lo estereotipado. Sigo escribiendo, relatos y novela.


Mariana Sández (1973) es escritora, editora y gestora cultural. Licenciada en Letras, realizó estudios en Literatura Inglesa (Manchester) y la maestría de Teoría Literaria y Literaturas Comparadas, con especialidad en literatura y cine (Barcelona). Ha coordinado y desarrolla diversos programas literarios para instituciones de Buenos Aires como el Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo Latinoamericano (Malba), el Festival de Literatura (Filba), la Feria del Libro y Villa Ocampo, entre otras. Participa en proyectos editoriales de artes visuales y colabora como crítica literaria en distintos medios. Publicó el libro de entrevistas y ensayos El cine de Manuel. Un recorrido sobre la obra de Manuel Antín (Capital Intelectual, 2010). Algunos de sus cuentos, reunidos en este libro, obtuvieron premios en Argentina y en España.


*La foto es de Alejandro Guyot

lunes, julio 11, 2016

Francisco Narla - Cuestionario básico


1.- ¿Por qué escribes?

Supongo que la respuesta no será original, pero se trata de una necesidad. Como en muchos casos, empecé de crío con pequeñas historias y relatos que, con el paso de los años, se fueron alargando y perfeccionando hasta llegar a las novelas.
Siempre he sido un lector voraz, apegado a la necesidad de conocer historias y, en mi caso, eso ha desembocado en el impulso de contar las propias ideas.

2.- ¿Cuáles son tus costumbres, preferencias, supersticiones o manías a la hora de escribir?

La verdad es que no tengo costumbres especiales, no soy supersticioso y creo que tampoco maniático.
Aunque sí que hay algunas cosas que tengo en cuenta. Creo que es importante escribir aquello que a uno le gustaría encontrar como lector en las librerías. Y opino que, para obtener un buen resultado, hay que dejar madurar las ideas. Suelo decir que hay que escribir mucho antes de mecanografiar…

3.- ¿Cuáles dirías que son tus preocupaciones temáticas?

Quizás, influenciado por mis gustos como lector, podría decirse que disfruto encontrando historias que descubran y que inciten. A ser posible con algo de épica y, cuando es factible, que además ayuden a mantener viva la tradición oral y la cultura de mi zona.
Galicia y su folclore están siempre presentes de un modo u otro en mis obras. Casi siempre hay algún animal entre el elenco de personajes. Y, desde luego, el éxito se me ha acercado gracias a mis novelas históricas.

4.- ¿Algún  principio o consejo que tengas muy presente a la hora de escribir?

Bueno, abundo en algo que ya he dicho, pero creo que el mejor consejo que puedo dar a quien desee enfrentarse a una historia y que yo mismo sigo a rajatabla es que hay mucho que escribir antes de mecanografiar. Hay que valorar mucho la historia, el cómo contarla, y los matices que le convienen antes de plasmarla en el papel. En resumen, reflexionar antes de escribir.

5.- ¿Eres de los que se deja llevar por la historia o de los que lo tienen todo planificado desde el principio?

Le atribuyen al Sr. Janés aquella frase mítica de que hay escritores con mapa y otros con brújula. Y yo creo que, como ya ha quedado claro, yo soy de los que usan mapa. No me dejo llevar, razono, pienso, considero… Juego una partida de ajedrez con la historia antes de contarla, y solo me pongo a ello cuando lo tengo todo claro.

6.- ¿Cuáles son tus autores o libros de cabecera?

Muchos, muchísimos. Pero no únicamente los que me gustan sino también aquellos cuyos trabajos me atraen menos, porque de todos ellos se aprende, en un sentido o en otro.
En los últimos tiempos, puede que por aquello de la madurez, estoy aprendiendo a disfrutar de clásicos que, siendo más joven, se me atragantaron, por ejemplo, buena parte de la literatura rusa.

7.- ¿Podrías hablarnos de tu último proyecto? Bien lo último que hayas publicado o lo último que hayas escrito o estés escribiendo.

Mi última novela se llama Donde aúllan las colinas. Y es sin duda mi proyecto más personal. El personaje principal es un lobo, y a través de los ojos del animal descubrimos la codicia de Roma. A lo largo del último año de vida de Julio César conocemos la corrupción de la Ciudad Eterna y nos enfrentamos a la ambición desmedida del hombre, dispuesto a destrozar cuanto le rodea con tal de hacerse con el oro escondido en las montañas del norte español.


Francisco Narla (Lugo, 1978) es escritor y comandante de línea aérea. Ha publicado novela, relatos, poesía, ensayos técnicos y artículos. Como conferenciante, ha participado en diferentes foros, como centros universitarios o programas de radio y televisión (Cuarto milenio, El guardián de la noche o Milenio).
En 2009 publica su primera novela, Los lobos del centeno, tras cuyo éxito en España es editada en México para toda Latinoamérica. Caja negra, su segunda obra de ficción, ve la luz en noviembre de 2010, es un magistral thriller, une misterios oscuros y arcaicos con una trama de intriga actual enmarcada en el mundo de la aviación. En 2012 nos sorprendió con Assur, con la que recibe el aplauso del público y conquista las listas de los más vendidos. Y al año siguiente nos presenta Ronin, que le consagró como uno de los más versátiles y talentosos escritores de novela histórica de nuestro país.
Donde aúllan las colinas es su trabajo más personal y supone un brillante giro en su carrera.